Lanzando Campaña, Agua Tesoro para Latinoamérica

27 06 2007

agua1-alta2.jpgEn el Foro Regional : “Integración de Los Pueblos Latinoamericanos Hacia la Nación Humana Universal”, celebrado en Quito, en octubre 2006, se desprendió del trabajo de la Mesa “Crisis Ecológica y Rol de las Organizaciones Sociales “, la necesidad de asumir un Rol protagónico en la defensa de Nuestros Recursos Naturales. En la ocasión, se propuso la implementación de una Campaña Regional en Defensa del Recurso Hídrico. De nuestro consejo, participó y expuso, Ximena Cifuentes, quien desde Chile y en conjunto con Patricio Villegas y Claudia Manríquez, articulan la Campaña: Agua Tesoro para Latinoamérica. La campaña está ya en plena fase de implementación buscando contrapartes internacionales y diseñando el último material gráfico…próximamente más noticias! Si quieres participar escribe a: aguatesoroparalatinoamerica@gmail.com





Pisagua…Historia de un sobreviviente

20 04 2007

Hoy es el lanzamiento del documental, brillantemente dirigido por nuestro amigo Carlo Mesina, que cuenta a historia de los días de reclusión de Fernando Lira en Pisagua, durante la dictadura militar. Estamos seguros de que va a ser una nueva mirada respecto de un tema que cala tan profundamente en el colectivo nacional.





El Charchantiago…los viajes de Efren

20 04 2007

comic-transantiago.jpg

Debo reconocer que no soy muy asiduo a la locomoción colectiva, mis prisas y mis horarios me obligaron hace mucho tiempo a subirme al automóvil. En todo caso, y por mi bolsillo, siempre he añorado un mejor sistema de transporte público.

Por tal razón, los anuncios de Transantiago me parecieron necesarios, había que intervenir la ciudad y darle un mejor sistema de transporte.

Como alguna vez me dijo un urbanista: “Las calles y el trasporte son en una ciudad como las arterias al cuerpo, por las arterias circulan los nutrientes, los anticuerpos y cuando éstas comienzan a obstruirse se generan serios daños al organismo. Tal es la similitud, que muchas veces para referirse a las calles también se le llaman arterias.”

También debo señalar que mi oposición a este gobierno y el no haber votado por la sra., no me impedían encontrar necesario una intervención al transporte público y tenía ciertas esperanzas en que este plan tuviese éxito, aún sabiendo que detrás había millones de dólares involucrados, que obviamente indicaban interesantes negocios para algunos. Pero bueno, la ciudad llora un nuevo sistema de transporte público.

Con estas reflexiones llegué al primer día laboral del Transantiago, que justo me sorprende sin auto y con un lunes de Febrero que me permitía levantarme más tarde.

Es así como salgo a Plaza Ñuñoa, cerca del mediodía, habiendo ya visto las imágenes de todos los canales de TV mostrando el colapso del sistema.

Llego al paradero, y mi primer impulso fue buscar el plano informativo que supuestamente estaría en el paradero: 1ª sorpresa, no había ninguna información y sólo un plano pegado con cinta adhesiva por algún piadoso, anónimo y solidario transeúnte.

Viene un colectivo, y mi curiosidad me obliga a dejarlo ir, para tomar un bus y así conocer el tan revolucionario sistema, que además, es totalmente gratuito.

Luego de 10” (es verdad, no se demoró más) viene un bus troncal con oruga y ahí nos subimos tres seres humanos.

Me acomodo hacia la mitad del bus. Venía relativamente lleno, con todo ese paisaje humano que viene de Peñalolén, La Reina y Ñuñoa. Jóvenes, viejos, trabajadores de la construcción, oficinistas, dueñas de casa, etc.

A mi izquierda se acomoda un sr. de incipiente barba cana sin afeitar, de unos 50 años, vestido de jeans gastado y camisa un tanto descuidada, me imagino que debe ser el típico maestro chasquilla. Junto a él, una Sra. bien vestida y bien peinada, de cartera, el prototipo de Sra. de suboficial de las F.F.A.A.; y al lado de ella, un joven veinteañero vestido cuidadosamente cashual, con lentes, recordándome la estampa habitual de un estudiante de Ingeniería Comercial.

A mi derecha y al frente, dos veinteañeras con piercing y todo. Pegado a una de ellas, el tradicional oficinista bien peinado con maletín en la mano.

Más hacia el fondo, un par de jóvenes vestidos con poleras futboleras, pantalones a la rodillas y chalas, muy descuidados, como diría mi sobrina: los infaltables flaites.

En la siguiente luz roja, alguien toca insistentemente el timbre, reclamando para que le abran la puerta.

- Tenemos que acostumbrarnos, ahora los buses no se detienen en cualquier lado, dice el estudiante de Ingeniería Comercial.

La persona sigue insistiendo para que el chofer le abra la puerta, reclamándole a viva voz.

– Sshhii!!! dile al chofe que te dehuerga la plata, AGILAO!!!, grita uno de los flaites. Si la gueá es gratis, más mejol reclámale al Bam Bam, dice el otro flaite.

– Insisto que debemos acostumbrarnos a que los buses no paran en cualquier lado, dice el joven estudiante de ingeniería.

Observo los avisos del bus buscando información acerca de las paradas y no encuentro ninguna información.

– Ja!!, esta es otra chambonada del gobierno dice la supuesta mujer de suboficial.

– Sí!!!, seguimos estando en dictadura, responde el maestro chasquilla, ahora es más solapada, es invisible, pero esto no es más que un negocio de los ricos. Tenemos que aprender de los argentinos, serán pesados, serán prepotentes, pero se movilizan y reclaman mientras que los chilenos nos tragamos todo, agrega el maestro.

Mientras tanto observo al oficinista que aprovechándose del maletín, lleva su mano pegada a los glúteos de la joven, mirando hacia otro lado para disimular.

- El Bam Bam ese, se vendió, él era del pueblo pero ahora le pagan 300 millones y se vendió, continúa el maestro chasquilla.

- No loko, le pasaron 3.000 tarjetas bip, grita uno de los flaites.

- Ahora con la tarjetita somos puros gueones VIP, igual que en las películas dice el otro flaite.

- No puh loko, es BIP, pero con b larga, le responde el amigo

- Lo que pasa es que era necesaria una racionalización del transporte público, las micros amarillas circulaban todo el día vacías, congestionando las calles y contaminando, dice el joven estudiante de economía.

- mmm!!! las calles están vaciiítas y los buses repletos y r´hediondos. Más mula el charchantiago. Loko, aquí pierde Moya no mah!!!, dice uno de los flaites.

- Ni siquiera Moya, responde el maestro. De hecho Moya (Héctor), el mismo de los camiones, ahora es dueño de una de las empresas del Transantiago. Aquí quisieron hacer lo mismo que en Bogotá con el Transmilenio, pero no les resultó.

- Y que me dicen de ese Navarrete, ese sí que es ladrón, no sé cómo el gobierno le permite ser parte de este programa, indica la Sra. de Suboficial.

- Lo que pasa Sra., es que Navarrete es un empresario con gran experiencia en el rubro y postuló a la Licitación y quedó, no es más que eso. Responde el estudiante

- Perdón, yo no tengo mucha educación –señala el maestro- pero Ud. me podría explicar, ¿cómo alguien que tiene antecedentes penales hace un contrato con el Gobierno?

- Pura corrupción, no más!!, afirma la Sra de suboficial.

Vuelvo a mirar al oficinista, la joven del piercing sigue conversando con su amiga, pero ahora su cuerpo ha girado levemente, aprovechándose el oficinista de maletín, de colocar su mano bastante cerca de la entrepierna de la joven.

- Shua!!, el Bam Bam nos pasó un gol, dice uno de los flaites

- Y de cabecita!!, le responde el otro.

Nueva detención, ahora sube mucha gente. El bus no parte.

- Amigo, deje cerrar la puerta, pues ahora los buses no pueden circular con la puerta abierta, grita el joven estudiante.

- Entonces bájate tú -le dice uno de los jóvenes flaites- no ví que el compadre tiene que trabajal y no hay muchas más micros y esta gueá tá re llena .

- Así “descongestionamos” el bus loko, chua que me salió bonito. Dije “descongestionar”, me estoy poniendo jote p’hablar, dice el otro flaite.

Finalmente el bus retoma el recorrido.

La Sra. de suboficial le pregunta al maestro chasquilla qué trasbordo debe hacer en Plaza Italia para llegar a Gran Avda.

El maestro chasquilla intenta desplegar el plano pero, dado el tamaño del plano y la cantidad de gente, le resulta difícil.

- A la otra te poní a leel el mercurio -le dice uno de los flaites- era broma no ma amigo, p´ser mas entrete el viaje, continúa el flaite.

- El Mercurio miente, amigo -le responde sonriendo el maestro chasquilla-

- Por eso yo leo el diario POP, le dice el flaite

- Se refiere a La Cuarta, le dice el maestro a la sra.

Seguimos avanzando por Irarrazaval y ya la micro está muy llena.

En una luz roja, observo para abajo, y veo un todo-terreno, último modelo, conducido por una atractiva rubia y tres niños también rubiecitos. La rubia les indica la micro a los niños y éstos, desde abajo, nos observan como si fuéramos peces en una vitrina.

- Mira que niños más lindos!!!, dice la sra. de suboficial, haciéndoles un saludo amistoso.

Uno de los niños le responde sacándole la lengua y haciendole un “Pato Yañez” y los otros dos ríen burlonamente.

- Hay!!!.. estos niños de hoy son tan irrespetuosos!!!, exclama la Sra. de suboficial.

- Más falta de respeto me parece lo que ha hecho este gobierno, dice el maestro.

- Loko, hay que puro funar al Bam Bam!!, dice un flaite.

- Mejor me funo a la kenita!!, dice el otro.

En otra esquina, Carabineros ordena la subida de pasajeros.

- Ven como los uniformados son útiles para el País, dice la Sra. de Suboficial

- Mientras no se les ocurra torturar ni matar, son muy útiles, le replica el maestro chasquilla.

- Cashen lokos!!!, casharon lo que dice el cartel de la micro, exclama uno de los flaites.

Observo el cartel y leo: “Sonríe, le estamos cambiando la cara a Santiago”, todos reímos, sonaba irónico pero muy divertido.

- Ta gueno que me cambien la jeta, eso me gustó, dice uno de los flaites.

- Te imaginai, me gustaría una tipo Yoby Guiliams, así me zumbo a la Granata, dice el otro.

- Por lo menos este cartel se puede leer, en cambio, los cartelitos de los paraderos tienen la letra tan re chica, señala la Sra. de Suboficial.

- Más chico lo tiene el Bam Bam, dice uno de los flaites, y así igual no mah nos pasó el medio gol, replica el otro.

- El problema, dice el maestro, es que si quiero hacer pan, necesito harina y levadura, sino, no puedo hacer pan no más!!!. Si quiero cambiar el transporte, necesito micros, paraderos y una forma de pago. Y no hay suficientes micros, no están listos los paraderos y la famosa tarjeta bip, que la tiene a su cargo un consorcio bancario ni siquiera funciona, y nadie reclama contra la empresa privada. Si fuera una empresa pública la que falla, altiro estarían pidiendo privatizarla, entonces pidamos nacionalizar las empresas encargadas de las micros y de la tarjeta.

- No pues, si lo estatal es ineficiente, dice el joven aspirante a economista.

- No me imagino algo más malo que esto, replica la Sra. de suboficial.

En eso me viene el recuerdo de mis viajes en las micros amarillas, todos mirando al suelo, serios y callados y ahora observaba el bus, y todos conversando y sin conocerse. Al menos, esto ha aumentado la comunicación entre nosotros pensé para mí.

-El Bam Bam nos hizo un gol de media cancha, loko, insiste uno de los flaites.

-Loko, yo creo que el gobierno le hizo el gol al Bam Bam -responde el amigo- no ví que ahora todos putean contra el loko y el gobierno tá pasando piolita.

Me acerco a la puerta para bajarme, y alcanzo a escuchar a la joven con piercing que de un sopetón, se da vuelta y le pregunta al oficinista: Cómo te llamai?

-Este…este que… Juan, responde sonrojado y dubitativo el oficinista, …¿porqué?

-Me gustaste, porque no me dai tu celu y te llamo p´que nos juntemos!!

Me bajo y camino a la oficina, mirando de paso los paraderos llenos de gente y sin ninguna información del famoso Transantiago, que -tal como dijo el flaite- en realidad es “charchantiago”.